Es fin de semana, estás disfrutando de un día de descanso ya sea con amigos, familia o solo. Sin embargo, empiezas a ver en twitter o en los mensajes de tus amigos que el precio de las criptomonedas en las que invertiste están bajando. Corres a la app de tu celular o peor, directo a tu computadora si tu billetera es decentralizada; para vender lo más rápido que puedas tus criptomonedas y evitar perder tanto dinero como podrías perder en el próximo «criptoinvierno». Que según todos los medios especializados y eruditos de la materia, está próximo a ocurrir.
Si bien te fue, perdiste un 10% y pudiste comprar nuevamente a precios de regalo las suficientes criptos como para que en la próxima corrida alcista termines con una nueva casa en tu lugar soñado. Pero si no corriste a hacer algo, seguramente estás lamentándote el hecho de que todas esas criptos que habías guardado por semanas o meses perdieron su valor y ahora el sueño de esa nueva casa o viaje por el mundo parecen más alejados de la realidad. Incluso, puede ser que hayas decidido que el mundo de las criptomonedas ya no es para ti y decidiste sacar todo tu dinero.
Y sí, desafortunadamente tanto las caídas del mercado cripto como este tipo de sensaciones son bastante comunes dentro del mundo cripto. Hay temporadas en las que cada tercer día se cae el precio de las cripto y si no tienes paciencia o una meta clara en mente, es difícil sobrellevar estos momentos.
Pero afortunadamente, en El Blog del Cripto queremos compartir contigo algo de lo que hemos aprendido a través de esos días de caída que suelen parecer un infierno y un poco de lo que ayudó a que las caídas del mercado dejaran de preocuparme como lo hacían en un principio.
Eso sí, recuerda que nada de esto es un consejo financiero y tampoco sustituye el que hagas tu propia investigación sobre todas las inversiones que realizaras. Solo te comparto algo de lo que me ha pasado en el tiempo que he estado invirtiendo en criptomonedas.
Nunca invierto lo que no quiero perder.
Sé que esto parece ser bastante obvio, pero me pasó que metido en la euforia de haber vivido dos carreras alcistas de Shiba Inu ($SHIB) hicieron que me olvidara de esto. Recuerdo que tenía algo de dinero en la BSC y no tenía nada de gas para moverlo. Necesitaba comprar algo y quería traer mis tokens (mis criptos, si suena raro para ti «token») a sistema fiat (a pesos, para los compas). A falta de gas (la comisión por hacer transacciones en una red), no podía mover mis tokens. Así que hice lo que todo buen mexicano hace cuando necesita algo de dinero, sí adivinaron correctamente, pedí prestado. Recuerdo que pedí prestado poco más de mil pesos a un familiar para mover mis monedas y por si necesitaba más de lo que pensaba para eso. Al final, solo quería ganar un par de cientos de pesos y sacar todo. Nunca está de más tener un extra de efectivo en la tarjeta, pues.
Y pues ahí me tienen, yendo por mis tokensitos a la BSC llevándolos a binance para sacar lo demás. Y de repente, ahí estaba, una corrida alcista tan hermosa que no podía simplemente dejarla pasar. Había pasado de tener unos 800 pesos a casi 4 mil pesos en una inversión y parecía que no había quién la pudiera detener.
"Si le meto estos mil y algo pesos más, el capital va a ser mucho mayor y cuando suba seguramente tendré arriba de 7 mil pesos", pensé. Y pues mi lado mexicano dijo "Sí, suena como la mejor opción", sumé bastantes tokens extra de Shiba Inu a mi portafolio. Y bueno, 3 doritos después…
…Vitalik Buterin donó una gran cantidad de tokens que no habían estado en circulación y los cuales fueron vendidos para apoyar a la crisis por COVID-19 en la India. Esto redujo el precio de Shiba en el mercado. Mis casi 7 mil pesos (sí, me quedé como a 300 pesos de esa meta) se convirtieron en 1900 pesos y eventualmente, terminé sacando menos de 1500 pesos porque si no lo sacaba perdería también el dinero que me habían prestado para sacar mis tokens.
Cabe aclarar que si no hubiera pedido prestado ese dinero y no hubiera sacado mis Shibas de binance en ese momento, en la subida que tuvo hace poco habría tendio unos 2500 dólares. Más de 50 mil pesotes mexicanos. Pero tuve que sacar los tokens para evitar perder dinero que realmente tenía que evitar que se perdiera. Así que salí en ceros y sin nada por subir después de haber metido dinero que no podía perder…
Desde ahí, definitivamente evito invertir dinero que no puedo darme el lujo de perder. Sirve más en el banco que en mi portafolio cripto.
Holdear es un poco como tener el dinero bajo el colchón, pero no está mal guardar un poco ahí
Antes de que la gente tuviera confianza en los bancos, muchas personas guardaban su dinero escondido en distintos lugares de sus casas: vasijas, especieros, alhajeros, etc. Pero quizá el más cómico y conocido era "bajo el colchón".
Y tiene sentido. Después de haber vivido varias crisis económicas incluyendo algunas que fueron causa directa de préstamos a los bancos, confiar en ese tipo de instituciones era complicado. Y ni hablar de confiarles nuestros ahorros o dinero para gastos próximos. El tiempo pasó y aunque aún hay gente que usa esos métodos para guardar su dinero, la pandemia ha ayudado a que las operaciones electrónicas sean más comunes hoy en día.
Uno de los principales problemas de tener el dinero debajo del colchón, es que el dinero eventualmente pierde el valor que tenía originalmente y muchas veces deja de alcanzar para lo mismo que alcanzaba cuando lo guardaron ahí. Y si bien con las criptomonedas estamos acostumbrados a que los precios bajen para después subir y aunque en algunos casos no suben nuevamente, es normal que con el tiempo suficiente nuestros tokens retomen su valor inicial o lo superen. Algo que pasa también cuando tus billetes bajo el colchón se vuelven una reliquia y puedes ir a venderlos por mucho más de lo que valían cuando los guardaste en el colchón.
En mi portafolio tengo algunas criptos que gané hace unos meses en concursos de redes y valían 50 centavos o un dólar, que hoy valen de 40 a 80 dólares. Desafortunadamente están en una red con comisiones bastante elevadas y al día de hoy, sacar esos 80 dólares podría costarme más de 100. Así que las tenemos holdeando o "bajo el colchón", esperando a que lo que termine recibiendo después de las comisiones por trading valga la pena el gasto.
Y si bien, holdear o quedarte con algunas criptomonedas específicas en tu wallet termina siendo bueno. Probablemente lo mejor sería que tus activos generaran más activos y te ayudaran a acumular un poco más de valor con el paso del tiempo.
Después de que decidí dejar de hacer trading, me puse a buscar formas de generar algo de criptomonedas sin necesidad de invertir mi dinero. La realidad es que en el momento en el que lo intenté era complicado y no hacías tanto. Con suerte hacías unos 20 dólares a la semana. Y aunque tener 240 dólares después de un año completo no suena mal, seguro que el desgaste a mi computadora o tiempo que me tomaba generarlos en webs que te ofrecen un pedacito de bitcoin por clic no valían esperar mucho. Anteriormente había intentado con trading pero después de haber perdido toda mi liquidez (mi dinero pues), no quería pasar por eso.
Y ahí estaba una belleza, llamada pool farming. No ahondaré mucho en esto porque quiero dedicar varias publicaciones en este blog a este tema en específico, pero debo decir que ahí aprendí que tu dinero podía generar más dinero sin importar el precio del mercado y sin dejar de "holdear" tus criptos, pero ya no bajo tu colchón.
Aunque para ser honesto, sí holdeo algunos tokens sin ponerlos a farmear. Ya sea porque me sale caro moverlos o porque al final del día prefiero tener liquidez a mano para alguna emergencia. Justo como tener "dinero bajo el colchón" por si a media noche necesitas cubrir alguna emergencia que requiera efectivo.
Compro de poco en poco, algo a lo que llaman DCA.
La primera vez que una moneda que compré bajó, me enojé bastante y no entendía la emoción de aquellos veteranos del criptomercado cuando esto pasaba. Para mi eso significaba que algo que me iba a comprar con ese dinero ya no lo iba a comprar. Sí, como lo mencioné antes, solía invertir dinero que utilizaría para otras cosas. Significaba que para llegar al mismo valor, tendría que esperar más tiempo y para llegar a mi meta muchísimo tiempo más. También significaba muchas veces que esos amigos que me decían que todo era una estafa podrían tener razón.
Sobra decir que era un infierno ir a checar las gráficas y más si me entraba la ansiedad y lo hacía un par de veces al día.
Mucho tiempo y tropiezos después, entré a una blockchain nueva en su momento y me puse a jugar con un juego NFT de play to earn tan volátil que lo mejor era pasar las ganancias a cualquier otro token. Mi primer pensamiento fue mover todo a USDT, BUSD, USDC o cualquier otra moneda estable disponible en esta red. Pero no terminaba de convencerme, no había mucho qué hacer con estas monedas que valiera la pena dejarlas así. Hasta el pool farming daba bajos rendimientos por esas monedas y no valía la pena mover poca cantidad a otras blockchains. Así que decidí comprar el token nativo de la blockchain sin importar el precio que tuviera. Al final del día, el juego era tan volátil que hasta hacer eso era menos riesgoso que dejarlo en el token original y en dólares no pasaría mucho.
Al principio casi me da la diabetes del susto. El token pasó de costar 240 dólares a 42 en menos de un mes. Mi pensamiento solía ser "ya regresa, solo holdeamos". Hasta que llegó a 42 dólares y me di cuenta que eso no pasaría. Afortunadamente, seguí haciendo ese cambio de moneda porque la otra seguía bajando y muy radicalmente. Llegó un momento en el que lo que había logrado acumular era el triple o cuatro veces lo que había acumulado cuando bajó de precio. Unas semanas después, la moneda subió al doble de precio y la verdad es que tenía mucho más valor que el que tenía cuando estaba en su máximo precio histórico.
Ese momento fue cuando descubrí el DCA o "Daily Cost Average". Una técnica usada por gente que adquiere criptomonedas para lograr adquirir lo más que puedan, siempre pensando en el futuro. Y es que sí, mientras en un principio pude acumular una cantidad interesante, cuando se fueron sumando más cantidades compradas a distintos precios fue mucho mayor la ganancia que si solo hubiera holdeado esas monedas iniciales esperando que regresara a su máximo histórico. Cosa que por cierto, no ha pasado. Pero yo ya logré tener más del doble de la cantidad que había juntado inicialmente y eventualmente seguro habrá valido la pena. Por cierto, la recompensa del juego ahora es muy baja pero seguir sumando al token principal siempre es bueno.
Genero ingresos en criptomonedas.
Quizá una de las cosas más arriesgadas que he hecho es esta. No es lo mismo recibir 100 pesos por algo que hiciste, que recibir 5 dólares que mañana pueden valer 2 centavos. Esto no es una actividad que recomendaría a nadie que no estuviera de acuerdo con perder el dinero que hace con su trabajo, pero es una de las actividades que más me han ayudado a sobrellevar las caídas del mercado de criptomonedas. Al final del día, si algo cae "mañana genero un poco en otra moneda o con más trabajo".
Ahora, si bien no es sencillo de lograr pero es algo que se puede hacer. Hay que pensar un poco fuera de la caja para lograrlo. Personalmente, he logrado cosas interesantes combinando juegos NFT del tipo Play to Earn, concursos en redes sociales y hasta trabajando en el metaverso de Decentraland y percibiendo un sueldo por ello.
De todas estas experiencias hablaré más adelante, estoy seguro que te gustará leer sobre cada una de ellas de forma independiente. Por ahora, creo que es buen momento de llegar al fin de esta publicación. Si tú haces esto o algo similar, compártelo con nosotros en los comentarios o nuestras redes sociales. Estamos seguros que a más de una persona le parecerá interesante.






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